La conductora Monserrat Oliver se le casó el amor de su vida Bárbara Coppel, para tener más control político






Ciudad de México.- Algo pasa con los medios del espectáculo, es cómo si el talento no fuera necesario para aparecer en ellos, las épocas de grandes luminarias que protagonizaban las portadas de las revistas por sus películas, sus actuaciones, han quedado atrás. 

Como si hubieran sido sepultadas junto a la época de oro del cine nacional, hoy en cambio son portada de revista personas como Bárbara Coppel, famosa por… haber sido novia de Monserrat Oliver, por los poco más de diez años de relación que sostuvieron, pero mejor aún ¡porque ya cambio sus preferencias, ahora es heterosexual, se acaba de casar en los Cabos con Alejandro Hank Amaya! ¡Todo esto en un mes!... ya en serio les vamos a contar de uno de los mayores montajes del espectáculo.  

Como en toda relación ambas personas cometen errores, y aciertos, hace más de un año Monserrat Oliver y Bárbara Coppel habían terminado, fue una ruptura que a momentos se veía venir, pero que no terminaba de confirmarse, los padres de la heredera del imperio Coppel en México debía ofrecer descendencia a la familia, pero teniendo una novia, y no considerando la adopción como una opción, le exigieron se casara pronto.

Así que de repente después de haber terminado una relación tan larga con Monserrat, Bárbara viajó a la Ciudad de la Luz, a hacer lo que “todos hacemos cuando nos va mal en el amor” –es sarcasmo- ¡viajas a París a enamorarte! Entonces Barbie lo vio, era Alejandro Hank, miembro de una familia también muy adinerada de la farándula, además de que es famoso dentro de la comunidad gay de España, por haber andado un buen rato con un hombre de la mano en muchos bares.

En resumen, Bárbara necesita darle un hijo a su familia, al igual que Alejandro, ambos montan esto, se casan en Los Cabos, se sacan fotografías bonitas ¡Y problema resuelto!, excepto para las respectivas parejas de estas dos personas, quienes la han pasado en una depresión luego de enterarse de la supuesta boda, aunque amigos y familiares de ambos dicen que se pondrán bien respecto a su fortaleza.

Hasta aquí todo parece claro ¿no? El único punto desfavorable de este plan está en que en algunos medios como la portada de la revista Quien, donde Bárbara aparece con el título de ex modelo –eso nunca paso-le celebran “una persona que su único mérito en la vida ha sido tener una pareja con la que terminó, que le premien el “dejar de ser gay” con una portada, cuando tanta gente lucha en la calle, en la Cámara de Diputados, en los congresos de los estados, en los medios -y en lo privado- por los derechos de las personas homosexuales. 

¿Pensaron cuántos papás y mamás van a decirle a sus hijos e hijas: "ya ves cómo sí se quita, ya ves cómo sí se cura"? Me parece una terrible decisión editorial: es irresponsable, es desinformada y, sí, es retrógrada. FAIL!” (Y no sólo este medio han dado por visto bueno el cambio de preferencias de la Barbie) comenta Lourdes Pieras respecto a esta situación.

Si la señorita Coppel decidió seguir su vida al lado de Alejandro, que ya contaba también con una historia de amor similar a la suya, hay gente a la que le da igual esto,  en redes puedes encontrar comentarios de apoyo a Oliver como este “Monserrat, no necesita convencer a nadie, ella vive y deja vivir. Gritar a los cuatro vientos que es feliz, no le es necesario. Ella disfruta y que ruede el mundo. Talentosa, con una carrera de muchos años, guapa ¿qué más quiere? Dinero ya lo tiene y solo gracias a su trabajo”.

Cabe destacar que Yolanda Andrade y Fabiola Campomanes que son muy amigas de Oliver y Coppel, han declarado regresaran tan pronto como Barbie le dé un hijo a su familia.




Escrito por: Viridiana Santana