Header Ads

Después de andar prófugo por mucho tiempo, detuvieron a sacerdote por violar a un niño






Lleva ya una semana preso Carlos López Valdez, en el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, sacerdote que abusó sexualmente de un menor hace más de 20 años, acusado de violación y corrupción de menores.

López Valdez fue denunciado en agosto del 2007 por el joven Jesús Romero, que fue si víctima de 1994 a 1998, a sus once años, cuando era monaguillo. Los abusos tuvieron lugar en una casa en Cuernavaca y en la Parroquia de San Agustín de las Cuevas, en Tlalpan.

“Pasó poco tiempo para que el sacerdote Carlos López Valdés aprovechara su posición para abusar de mí, sexual, física, espiritual y psicológicamente. El terreno fue fértil en mi contra y los abusos continuaron durante 4 años. Podría tratar de explicar todas las causas por las cuales permití que continuaran; sólo mencionaré algunas palabras que lo pueden definir: miedo, culpa, confusión, misión, duda, dolor, pérdida y estar fuera de sí mismo” contó Romero a la revista Proceso.

La congregación de la Doctrina de la Fe, en Roma, también investigó el caso y separó al sacerdote de su cargo, prohibiéndole predicar y ejercer cualquier función dentro de la iglesia.

Sin embargo, el proceso ante las autoridades judiciales quedó estancado y el sacerdote siguió dando misas bajo el auspicio de otros clérigos. Ante la gran decepción, Jesús Romero abandonó la religión y se volvió ateo.

Los abogados de la víctima incluso llegaron a denunciar que el sacerdote recibió protección del cardenal Norberto Rivera.

En enero de 2015, el papa Francisco se disculpó con Jesús Romero en una carta a nombre de la iglesia: “Tengo recibida su carta. Con dolor, vergüenza, la releí y también con los mismos sentimientos la respondo. Perdón en nombre de la Iglesia, así con sencillez se lo pido. No me sale otra palabra. Rezo por Usted y por todos los que pasaron por ese martirio. Quiero estar cercano. En Usted, y en los que han sufrido lo mismo, veo la cara de Cristo ultrajada. Estoy a su lado y, por favor, le pido que rece por mí. Que Jesús lo bendiga y la Virgen Santa lo cuide. Fraternalmente, Francisco.”


Escrito por: Alejandro Rojas