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La niña que murió de hambre su vida fue corta y dolorosa, al nacer su madre perdió la vida





Mazatlán, Sinaloa.- Estaba destinada a vivir poco, tenía trazado el camino para una breve estancia en este plano terrenal.

La niña Paula María Castañeda Flores fue despedida entre el llanto, bendiciones y cariño; una de las causas de su fallecimiento fue sin duda la pobreza: la falta de dinero la alejó de un tratamiento médico adecuado y servicios de calidad.

Falleció pesando solamente 10 kilos, a la edad de 10 años.  

Desde el día que nació, llegó a este mundo entre más lágrimas de las usuales: por complicaciones en el parto, la madre cayó en coma y falleció.

Una vida se cambió por otra. 

Niños, jóvenes y adultos dieron el último adiós a la pequeña. La procesión avanzó por las calles lentamente detrás de la carroza fúnebre. El contigente acompañó hasta la última morada, el panteón ejidal Rincón de Urias, a la delgada niña.

“Te nos vas, voy a extrañarte, pero aunque van a ser días muy dolorosos, seguro que estarás muy bien y junto a tu mamá, mi niña”, decía entre sollozos su abuela quien lloró inconsolable la partida.

Paula María era una niña que murió a la edad de 10 años, pero tenía el peso y la estatura de una niña de 1 año y medio.

Al nacer le faltó oxígeno, y su madre, murió dando a luz.

Desde hace una semana, ingresó al Hospital General de la ciudad de Mazatlán tras presentar manchas en la piel, dificultad para respirar y se había caído causándose severas lesiones; según informó el padre de la criatura, Elías Castañeda

Con dolor, su papá la recuerda: “Dios fue grande porque nos la prestó y ahora sé que está con su mamá, bien cuidada”.


Escrito por: Diego Velázquez R.