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Acatar la decisión del Papa Francisco costará hasta 76 mil pesos por la renta de urnas "sagradas"





La iglesia católica prohibió en el documento “Instruccion Ad resurgendum cum Christo”, redactado por la Congregación para la Doctrina de la Fe y firmado por el Papa Francisco, que la gente conserve las cenizas de sus difuntos cremados.

También prohibió expresamente “la dispersión de las cenizas en el aire, en la tierra o en el agua o en cualquier otra forma, o la conversión de las cenizas en recuerdos conmemorativos, en piezas de joyería o en otros artículos”. En los casos en que el cuerpo haya sido cremado y las cenizas dispersas, se negará el servicio de funeral.



Las cenizas no se han de conservar en las casa, sino que deberán estar en un lugar sagrado que ayude a “reducir el riesgo de apartar a los difuntos de la oración” y evite “la posibilidad de olvido, falta de respeto y malos tratos, que pueden sobrevenir sobre todo una vez pasada la primera generación, así como prácticas inconvenientes o supersticiosas”.

Este lugar sagrado puede ser una iglesia y o un cementerio. El problema que la gente ve en todo esto y la razón por la que ha causado tanto impacto en los creyentes, son los elevados costos que esto implica. 

 

Acatar el mandato del papa, con un lugarcito en un templo para cuatro urnas, cuesta en promedio en promedio $35,000.

Por esta razón, el periódico La Jornada publicó una jornada que señala “Las cenizas al viento o guardadas en casa no dan dinero a la pesada maquinaria vaticana. Ahí descansa su absurda amenaza”.



Escrito por: Alexander Garín Rojas