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Los niños más "respondones" serán adultos exitosos, así lo revela nuevo estudio






Generalmente los padres se molestan y reprimen a los hijos que les responden con un tono áspero y en ocasiones los castigan. Sin embargo, una investigación reciente reveló que para el desarrollo de los niños es bueno que a veces se opongan a las necesidades de sus progenitores.

Kelly Flanagan, psicológico clínico asegura que esto lleva a los niños a formalizar su capacidad para decir no, así como para establecer limites interpersonales. Cuando alguien no es capaz de decir no y no marca una relación saludable con los otros es capaz de sufrir muchos problemas emocionales.

Los padres por ello deben entender que los niños no pueden ser esclavos de los deseos de ellos y aceptar que alguna vez los niños no quieran aceptar obligaciones impuestas del exterior. Los padres deben saber pedir la opinión de los niños para que se conviertan en adultos libres.

En lugar de enojarse con un niño que “responde” es mejor ser capaces de entender sus sentimientos y respetar lo que ellos tienen que decir.

En ningún sentido los niños están subordinados a los adultos.

Uno de los errores más grandes es pensar que los adultos siempre saben lo que es mejor para ellos y que los niños no tienen capacidad de opinar siquiera. Forzar a un niño a seguir órdenes autoritarias forma adultos limitados y dependientes.

La sobreprotección hace seres sin pensamientos propios ni ideas. Los padres tienen la obligación de supervisar a los niños, pero no pueden obligarlos a seguir un camino fijo. Los niños también necesitan participar en la construcción de su vida.



Escrito por: Alexander Garín Rojas