Header Ads

Suecia, Francia y otros paises europeos tienen prohibido a sus ciudadanos pagar para tener sexo






Ciudad de México.- En Europa se aborda el problema de la prostitución desde varias perspectivas; algunos gobiernos optan por prohibirlo definitivamente, otros lo han legalizado haciéndolo sujeto de impuestos, mientras que el nuevo movimiento abolicionista comienza a perseguir a los clientes. 

Si no hay demanda no hay oferta. 

El llamado ‘nuevo modelo nórdico’, que comenzó en Suecia y se ha extendido a Francia y seis países más, castiga a quien pague por tener relaciones sexuales y lo convierte en un delincuente por lo que podría pasar hasta un año de cárcel. 

El modelo se basa en el principio de que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres y una muestra de desigualdad de género. El último país que adoptó este modelo ha sido Francia, país donde se castiga con hasta 3 mil 750 euros a quien pague por sexo.

Los que defienden este modelo afirman que quien vende su cuerpo nunca lo hace libremente, sino que se ve obligada a ello bien por las redes de trata o empujada por la pobreza u otro tipo de desigualdad.

Sin embargo, en el lado opuesto se encuentra los países ‘legalistas’, que sostienen que el sexo puede ser un trabajo susceptible de regularse. En Holanda, Dinamarca o Alemania las trabajadoras sexuales pagan impuestos y obtienen prestaciones sociales.

Países como Finlandia apuestan por un modelo mixto: castigan la compra de servicios sexuales, pero solo si la prostituta es víctima de las redes sociales.

Al contrario de los abolicionistas, hay quienes argumentan que penalizar al cliente no beneficia a las trabajadoras sexuales sino que las expone más a la violencia –tanto de las redes de trata como de la policía- y al aislamiento. 

El abolicionismo lleva a las prostitutas a la clandestinidad y los deja a merced del cliente y de las mafias. 

El debate está en la mesa.



Escrito por: Diego Velázquez R.