"Tener un novio sicario era como tener una tarjeta VIP", así lo narra una joven buchona desde la cárcel




Michelle ex novia de un sicario mexicano contó su historia a la revista Vice para sanar sus heridas. Lo conoció en Nuevo León a los 18 años un día que salió con unas amigas, él comenzó a trabajar con los zetas porque le gustó el dinero fácil, ahora ella tiene 22 y está en la cárcel.

 La vida de Michelle a lado de su "Gordo", como ella lo llamaba cariñosamente, era una vida de fiesta a diario, con bebida y drogas, gastando cada noche cerca de 30 mil pesos.

"Tener un novio sicario es como tener una tarjeta VIP", dice Michelle, pues recibía trato especial en los antros y los estadios. "Al principio te da miedo, pero luego te gusta", dijo al corresponsal. Un día vio cómo su novio mató a golpes a un detenido en una casa de seguridad. "Me paralicé y no supe si correr, huir o qué hacer".

Un día fueron detenidos por los militares. "Párate, se están regresando, vienen hacia nosotros", dijo Michelle, mientras su novio en vez de detenerse comenzó a disparar y aceleró. Luego de atraparlos, un abogado de narcos los liberó. Ella regresó con su familia y dejó de ver a su novio hasta que supo que lo habían baleado.

"En la organización hay doctores que son los que se encargan de ir a las casas de seguridad", cuenta ella. Cuando Michelle iba a ver su novio, la Policía Federal se les atravesó, ella fue detenida y terminó por revelar la ubicación de su novio. Actualmente tiene 40 meses presa y aún le dictan sentencia. Se abogado calcula que le darán unos 12 años de prisión.




 Escrito por: Alexander Garín Rojas