2 jóvenes de escasos recursos viajan 3 horas en bicicleta, para poder estudiar




Fotografía propiedad de: Yadira Sosa


Oaxaca.- La diferencia para trascender se encuentra en el que desea tener un mejor futuro y calidad de vida. Estos dos indígenas oaxaqueños dan el ejemplo a todos los ninis de México que gozan del dinero de sus ‘papis’. 

Cristian y Gonzalo viven en sus comunidades, en Santiago Matatlán, con sus padres el fin de semana; allí llegan desde la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales de Oaxaca (UTVCO), ubicada en el municipio de San Pablo Huixtepec.

El recorrido que hacen dura tres horas y media, en bicicleta.

San Pablo Huixtepec es un municipio localizado a 40 kilómetros de la capital oaxaqueña.
Ambos estudiantes han decidido que es mejor utilizar su ‘corcel de acero’ para transportarse que hacerlo en camión como los demás. Pese a que el trabajo en las piernas es agotador, se ahorran más de 200 pesos cada semana

Y es que cada centavo vale pues ambos rentan cuartos cercanos a la universidad. Uno paga 650 pesos al mes y otro 800.

Cristian Cruz López, del Rancho San Felipe, estudia el quinto semestre de la carrera en Desarrollo de Negocios; Gonzalo también estudia el quinto semestre de la carrera.
Gracias a su voluntad y fuerza, ambos ahorran una importante cantidad al mes para pagar libros, fotocopias, materiales y demás cosas que sus licenciaturas les exigen. 

Sin embargo, los fines de semana también trabajan. Cristian realiza labores del campo los sábados al lado de su padre. Gonzalo apoya a su madre y hermanas con costuras y sastrería.

Los dos tienen en claro que la mejor inversión que puede hacer una persona es en estudios: el que cultiva su cerebro, trabajará menos horas dependiendo del cuerpo.
Ambos chicos deben de salir todos los domingos de la comunidad Santiago Matatlán antes de las 2 de la tarde para realizar el viaje en bicicleta y arribar a sus habitaciones rentadas antes de que anochezca, y así comenzar con la semana de estudios.
 
Pese a que el trayecto desgasta llantas, balatas, cámaras y frenos de las bicicletas, lo que no se ve mermado es su deseo de salir adelante en la vida.



Escrito por: Diego Velázquez R.