Diputados prometieron eliminarse sus bonos, pero usan facturas falsas para desviar recursos






Ciudad de México.- Con los diputados federales de todas las facciones del Palacio de San Lázaro no hay llenadera ni transparencia. La opacidad se encuentra al tope de su capacidad, pero gracias al internet es que cada vez más nos damos cuenta del saqueo descarado bajo el que se encuentra el país. 

Por eso, no hay erario que alcance. 

La más nueva es que los legisladores ocultan 423 auditorías con facturas falsas, automóviles y gastos varios. Pese al dispendio, afirman los diputados que no están obligados a hacerlos públicos.

Gracias a dos ‘candados constitucionales’ (mecanismos de impunidad y secrecía) y por acuerdos de la Junta de Coordinación Política, como su máximo órgano de Gobierno Interno, diputados ocultan y clasifican como confidenciales los resultados de sus auditorías internas

De 431 auditorías internas realizadas en 13 años, se han realizado 2 mil 44 observaciones (cerca de 4.74 observaciones por auditoría); se han aclarado mil 900 y que solo hay 144 pendientes.

Estas ‘observaciones’ se trata de las facturas falsas y gastos no explicados a cabalidad por los legisladores. En el contenido de los informes no se da cuenta de las irregularidades, sanciones, o sancionado alguno. 

Una vez conocidas, y cuando supuestamente se solventaron las observaciones, todas las pruebas documentales se destruyen en el momento en la trituradora. Estos elementos secretos no los conoce ni siquiera la Auditoría Superior de la Federación, a quien se le entrega solo una parte de la información. 

En respuesta, la Contraloría Interna de la Cámara de Diputados explicó al respecto: “No estamos obligados por ley a hacer públicos los resultados; tampoco se destruyen, se conserva por supuesto, un original y se destruyen las copias”, informó mediante un comunicado.




Escrito por: Diego Velázquez R.