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Albañiles mexicanos remodelan muro divisoria en Cd. Juárez




Chihuahua.- Entre Anapra, Chihuahua, y Sunland, en Nuevo México, se yergue un muro que no es el que ya mandó construir Donald Trump para detener el paso de ilegales hacia los Estados Unidos. Sin embargo, "jale es jale", aseguran los trabajadores mexicanos que alzan el muro en la frontera.

La construcción en realidad se trata de una renovación que comenzó en mayo de 2016 bajo la administración de Obama. Allí había una simple malla ciclónica de apenas tres metros de alto que dividía a los dos países.

Allí padres mexicanos e hijos americanos que residen legalmente en Estados Unidos, construyen el "muro de la ignominia", que no son más que unas barras de metal de seis metros.

Sin embargo, pese a lo que dice Donald Trump, en la frontera entre Texas y Chihuahua existen partes que tienen el mentado muro de Trump, otras zonas con barras de metal, otras con simple malla y algunos otros tramos donde no existe un frontera física. 

En el tramo que se construye en Sunland, Nuevo México, no existen tiendas alrededor. La abarrotera más cercana se encuentra a dos kilómetros. Es allí cuando la viveza del "mexa" se hace presente. 

Luis y sus amigos, todos jovencitos de secundaria, "hacen su agosto". Aprovechan que en el lado mexicano la tienda más próxima está a 100 metros, por lo que fungen como mandaderos de los albañiles gringos. Por cada vuelta se ganan de 5 a 7 dólares de propina; esto representa para los muchachos más de 500 pesos al día.

"Me piden mucho Gatorades y Powerades", asevera el muchacho de 14 años que después de la escuela se va a la frontera para ganarse unos pesos.

En el fondo, esta compra-venta es ilegal pues los artículos se trasladan de EU a México sin que paguen impuestos y a la vista de los agentes de Migración americanos que hacen ojo de hormiga.

Sin embargo, éste no es el único problema de la construcción. Es sabido que también hay pérdidas de varios miles de dólares al día por el robo de material en la obra. Varillas, cemento, tornillo, lámina y demás artículos se "pierden" todos los días. Los policías americanos no hacen nada por estar del del lado americano; los federales mexicanos "se hacen de la vista gorda" pues es material robado "fuera del país".

“Que pongan muros, vamos a pasar por arriba, por abajo, por donde sea. Y si queremos, dejamos de pasar aunque nos abran la aduana”, comenta entre risas uno de los constructores del muro, asumiéndose como mexicano indocumentado, a pesar de contar con visa de residencia en los Estados Unidos.



Escrito por: Diego Velázquez R.