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Estudiante de ingeniería del Politécnico mató a médico por "diversión"




Ciudad de México.- Estudiante de ingeniería del IPN deja en vergüenza a su alma mater: era buchón, borracho, drogadicto, ladrón y asesino. Para poderse pagar sus juergas comenzó a atracar gente a punta de pistola.

Ahora se encuentra recluido en el Cereso pagando su condena por arrebatarle la vida a un hombre de bien. Ojalá se pudra dentro. 

Antonio Hernández de 23 años era un chico que estudiaba una ingeniería en el Instituto Politécnico Nacional. Le gustaba emborracharse todos los días, consumir "periquito" para aguantar la fiesta y sus figuras aspiracionales eran Pablo Escobar y Joaquín Guzmán Loera; amaba ver El Cartel de Los Sapos y deseaba ser como sus ídolos.

Así pues, desde hace 3 meses, por diversión y por necesidad (pues no le alcanzaba el dinero para la juerga) comenzó a atracar transeúntes y a hurtarles sus pertenencias cerca del Centro Médico La Raza, en la zona de Atzcapotzalco.

Y aunque ya llevaban más de 3 meses operando en la zona, un día el atraco salió mal. Su víctima del día, Carlos Cruz, médico originario de Oaxaca, se resistió al asalto y decidió que no daría a los hampones su computador ni su celular.

En el forcejeo, el mal llamado estudiante le disparó a quemarropa al hombre quien se desvaneció en la calle y perdió la vida poco después dentro del mismo hospital La Raza, donde trabajaba.

Gracias a un taxista que observó todo es que la Fiscalia de la Ciudad de México logró dar con los malvivientes. La luz trasera rota del vehículo en el que escapó con dos de sus complices fue la que lo delató y permitió a elementos seguir el auto hasta Coacalco, en el Estado de México.

Debido a su crimen, el chico podría pasar hasta 50 años en la cárcel. Dentro del Reclusorio Norte los internos le darán su fiesta diaria que tanto anhelaba.



Escrito por: Diego Velázquez R.