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Fieles católicos denunciaron a sacerdote de Puebla por cobrar 700 pesos por una confesión






Puebla.- La religión sí deja y más si eres un cerdo acumulador que cobra por sus servicios teológicos a cambio de algunas monedas. Así pues, al más puro estilo de finales de la Edad Media donde, si se tenía dinero, uno podía comprar su indulgencia y así ir al cielo (o por lo menos, así lo creyeron durante decenas de años los fieles católicos).

Fiel a la Taxa Camarae, el pago para entrar al cielo o las tarifas para la corrupción humana (https://culturaesceptica.com/2011/10/19/la-taxa-camarae-tarifario-catolico-para-la-corrupcion-humana/), este sacerdote de Puebla se dedica a cobrar 700 pesos a cada devoto para realizarles una confesión y así perdonarles sus pecados.

La denuncia en cuestión ya fue enviada al Arzobispo del Estado.

Según testigos y víctimas de la avaricia del sacerdote Alfredo Valencia González y su secretario particular, Angelino Guzmán Palma, estos dos personajes son los encargados de cuidar y administrar la Parroquia de San Nicolás Tolentino, en el municipio de Huehuetlán el Chico, en Puebla. Y fueron denunciados por su propia feligresía después de que ellos detectaran diferentes, malos tratos y hasta desfalcos.

Mediante una carta que fue enviada a la máxima autoridad eclesiástica del estado, expresan que el cura y su secretario llevan a cabo acciones como cobrar hasta 700 pesos por una simple confesión, así como otros ‘detalles’. Dicen que puede cobrar hasta más ‘dependiendo de la gravedad de los pecados cometidos’.
 


“Al acercarse a solicitar el sacramento del Bautismo, existe una negativa en bautizar a niños de padres que no son casados por la iglesia, exigiendo hasta una obligación de casarse los padres”, explican en la misiva de la que no han obtenido respuesta hasta el momento. 

Además se sugiere que el cura vive en amasiato con su posible amante y también secretario particular Angelino Guzmán Palma, con quien se le ve siempre muy cariñosos.

En la misma misiva también se denuncia que el Padre Alfredo Valencia discrimina a las personas de menores recursos y nunca los quiere atender. Ni se diga de migrantes quienes no pueden pagar sus muy nobles servicios.

La última trapería del mal llamado siervo de Cristo es haber ordenada que todas las capillas que dependen de la parroquia dejen de recibir recursos, por lo que ahora se deben sostener de cooperaciones de los vecinos.




Escrito por: Diego Velázquez R.