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Haitianos varados en Tijuana prefieren vivir de los apoyos, que trabajar en las fábricas




Tijuana, Baja California.- Los haitianos en Baja California están comenzando a colapsar el sistema de refugios y de albergues en la frontera. Para liberar la presión, el gobierno mexicano ha comenzado a liberar visas de trabajo y oportunidad de legalización en el país, sin embargo los isleños las rechazan pues están a la espera de entrar a los Estados Unidos.

Varados en Tijuana desde hace más de seis meses y un año, cerca de 3 mil 500 haitianos que entraron de manera provisional al país viven de la generosidad de los mexicanos.
El Instituto Nacional de Migración (INM) asegura que se les ofrecen residencias temporales y hasta permanentes para que puedan trabajar, sin embargo no las quieren.

Ante este problema de población flotante las autoridades mexicanas se encuentran en un dilema: no los pueden aceptar, pero tampoco los deportan a la isla de Haití que es un verdadero infierno.

“El reto que tenemos ahorita es seguirles ofreciendo alternativas para regularizarlos como residentes temporales o permanentes; definitivamente no es la intención de que no estén en la frontera, lo que estamos viendo es poder insertarlos y que sean productivos, pero por motivos diferentes ni los cubanos ni los haitianos han querido tomar estos beneficios que les da México”, explicó Mario Madrazo, director de Control y Verificación del Instituto Nacional de Migración (INM).

En esta misma situación se encuentran 900 cubanos en Nuevo Laredo, Tamaulipas.
Los haitianos que inundan las calles de Tijuana aumenta todos los días: hasta 300 migrantes diarios arriban desde Puerto Príncipe a la frontera con la esperanza de llegar a los Estados Unidos.

Sin embargo, el sueño americano se transforma en azteca, pues incluso vivir en un asilo y tener un empleo informal es mejor que sobrevivir a la hambruna y a las enfermedades en la isla del caribe.

“A los haitianos realmente lo que se le está dando en los albergues les permite estar en mejores condiciones de cómo estaban en su país”, explica el funcionario de Migración.

“Lo que estamos viendo es un efecto rotativo. Vienen, reciben los alimentos y el alojamiento. Cuando termina el plazo permitido se los notificamos, sabemos que se van a otros albergues y con el paso del tiempo regresan. La verdad es que nuestra labor social no nos permite negarles la entrada”, señaló.

Aunque existen grandes posibilidades de empleo pues actualmente hay cerca de 8 mil vacantes solo en Tijuana; así como otras 15 mil y 20 mil en Ciudad Juárez, Tamaulipas y Sonora, los nativos de Haití están a la espera de entrar a Estados Unidos viendo a México solo como otro país de paso.




Escrito por: Diego Velázquez R.