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Peña Nieto está desesperado y le ruega a los obipos para que apoyen al candidato del PRI






Enrique Peña Nieto está desahuciado. Por lo menos políticamente y su capital desluce rumbo al fin de su sexenio. 

Por lo menos así lo asevera la columna que escribe Álvaro Delgado para el Semanario Proceso, quien asegura que ante la ineficacia de las políticas públicas, al presidente solo le queda la mentira y el apoyo de otros grupos de influencia; en este caso la iglesia católica apostólica que comanda el Cardenal Norberto Rivera. 

Sin embargo, EPN no piensa sino en el sucesor del prelado: el cardenal Carlos Aguilar Retes, arzobispo de Tlalnepantla quien relevaría a Rivera en la Arquidiócesis de México.
 
En Los Pinos fue que el mandatario de México ha mostrado su desesperación: hizo reverencia y besó el anillo de los obispos durante una visita de los religiosos a la casa presidencial. 

¿La razón? Quiere apoyo para su primo: el candidato por el Partido Revolucionario Institucional en el Estado de México, Alfredo del Mazo y así retener la joya de la corona priista a nivel nacional. 

El viernes 31, Peña Nieto reunió en la casa Miguel Alemán de la residencia presidencial a los obispos de la diócesis del Estado de México y de Ciudad Altamirano, en Guerrero, que colinda con aquella entidad que sostendrá elecciones el domingo 4 de junio.


¿El miedo? La derrota


La invitación de Enrique Peña Nieto a los Pinos tuvo que ver con el pronunciamiento de los pastores del 30 de marzo cuando le pidieron honestidad y transparencia a los candidatos a gobernador. Sin embargo, también se habló de darle apoyo, auxilio y promover a Del Mazo desde el púlpito

Sin embargo los priistas temen, pues no podrán solamente influir tan fácil en la mente de los votantes: muchos obispos tienen aprecio por la candidata de Morena, Delfina Gómez Álvarez, quien fue catequista de Texcoco y quien se ha reunido con algunos de ellos.
 
Sin embargo la súplica a Del Mazo se tradujo en una crítica durísima contra el presidente que fue titulada ‘Elecciones de escándalo’, publicada en el Semanario de la Arquidiócesis “Desde la Fe” en la cual se señala el despilfarro de la administración peñista y en las elecciones del EdoMex. 

También se critica que “la manipulación, clientelismo y compra cínica y desvergonzada de votos; entrega de despensas y teléfonos celulares, así como la distribución de tarjetas y monederos electrónicos, se unen al uso electorero de programas de desarrollo social, condicionando beneficios a cambio de copias de credencial de elector, lo que por cierto es un delito”.

Cabe apuntar que las elecciones en los estados de Veracruz costarán más de 4 mil millones de pesos y apunta “¿Para esto se usa el dinero del gasolinazo?”.

Y sigue: “Usar electoralmente el hambre, además de ser inmoral, es una de las peores faltas sociales que implican la destrucción de la democracia, poniéndola en manos de camarillas y dinastías unidas a un poder que se niegan a dejar”, remata.
A Peña Nieto y a Del Mazo no les fue bien con los obispos, quienes ya tampoco ven con buenos ojos al Gobierno Federal. 






Escrito por: Diego Velázquez R.