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En entrevista con Adela Micha, “Soy el único político que puede decir que soy inocente”: Moreira





Ciudad de México.- No hay duda de que Humberto Moreira es un hombre muy comprometido, pero no hablando de su trabajo ni la relación con su partido, el PRI.
Más bien se compromete con su mentira y versión de los hechos respecto a sus señalamientos de actos de corrupción. 

Sostendrá la mentira hasta el final ya que  asevera en entrevista con la periodista desempleada, Adela Micha, que es inocente de todo. 

"Yo soy el único político que puede decir que soy inocente, de todo, me han acusado de todo”, dijo para el show programado a transmitirse este miércoles.

Así o más descaro. 

Además asevera que el Partido Revolucionario Institucional (PRI), el del presidente Enrique Peña Nieto, lo abandonó en los momentos en que se descubrió que el gobierno de Coahuila tenía una deuda superior a los 30 mil millones de pesos. 

"No me robé ni un peso, ni financié ni una campaña política", explicó a Adela reafirmando que no cometió ningún acto de corrupción durante su mandato en el estado norteño. Para ello ya fue exculpado por los jueces y tribunales correspondientes, quienes no le encontraron delito alguno.


También Moreira explicó que desea encarcelar a quienes asesinaron a su hijo de 27 años en 2012, a manos del crimen organizado. Relata que no ha podido demostrar culpabilidad por medio ‘de papeles’ y que también es víctima de la burocracia judicial que representa la PGR.

Y como todo tiempo en aire es tiempo de campaña, Humberto no desperdició alguno para acusar, con pruebas, a Guillermo Anaya, candidato a la gubernatura de Coahuila, de tener nexos con el crimen organizado. Y para él también pidió cárcel.

 Este hombre es la viva imagen de la corrupción mexicana amparada por ley: pavoneándose victorioso y sabedor de que es virtualmente intocable (más no inocente), como ya ha demostrado al zafarse una y mil veces de tribunales mexicanos y extranjeros.

 En algún punto de la entrevista, Adela le pidió que ya dijera “la verdad, porque nadie te cree”. Bueno, pero no te enojes respondió entre risas.




Escrito por:  Diego Velázquez R.