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Presidencia llamó al reportero del New York Times, después de la amenaza de Peña Nieto




Ciudad de México.- Pues con la nueva-vieja de que el gobierno de EPN llamó a intimidar a sus críticos. Las prácticas de siempre en nuevas situaciones. ¿El destino? Fracaso seguro y vergüenza internacional. 

Se sabe que el Gobierno Mexicano telefoneó a Azam Ahmed, uno de los autores del reportaje publicado por el New York Times sobre espionaje a defensores de Derechos Humanos y periodistas en México. Nomás ‘le querían aclarar’ que Peña Nieto no lo había amenazado ni a él, ni a la sociedad civil. Así lo declaró el propio reportero.

El jueves, tres días después de que el reportaje saliera a la luz, el presidente Enrique Peña Nieto negó que su gobierno haya participado en el robo de información ni en espionaje con tecnología anti terrorista. La llamada entre autoridades mexicanas y Ahmed sucedió luego de que, durante un evento público en Lagos de Moreno, Jalisco, el presidente dijo esperar que ‘al amparo de la ley, pueda aplicarse contra aquellos que han levantado estos falsos señalamientos contra el gobierno’. 

Uy. Eso sonó a amenaza señor Peña.

¿No notan que la presidencia es un gato callejero, altivo y peleonero que lucha ‘panza para arriba’ cuando se le critica? Es un gobierno que no admite cuestionamientos y que asevera que los ciudadanos tenemos una percepción alterada de la realidad. 
  
Así pues, Ahmed asestó en Twiter tremendo revés contra el copetón: “No estoy 100% seguro pero creo que el presidente acaba de ordenar una investigación contra la sociedad civil y el New York Times por la historia sobre espionaje #GobiernoEspia”.
¿Y el equipo de comunicación de EPN? Son una burla. A las pocas horas llamaron a Azam Ahmed para ‘aclararle’ que no se trataba de ninguna amenaza lo dicho por el líder de ‘Atracomucho’.

“Me llamó presidencia para decirme que @EPN no nos estaba amenazando, ni a la sociedad civil. Dijo que no quiso decir eso #GobiernoEspía”


¿Cómo los ven? El gobierno repite la técnica: señalar, recular y matar al mensajero.




Escrito por: Diego Velázquez R.