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Será sacrificada toda la familia de un toro por haber "matado" a un torero





Según dicta la tradición taurina y ganadera, cuando un toro mata a un matador, toda la familia del animal debe sacrificarse a fin de extinguir a esta rama violenta de la raza.

Entonces, ¿Los toreros quieren dóciles bestias que puedan sacrificar a placer? ¿No deseaban animales de lidia con espíritu combativo?
Cobardones todos.

Luego de la muerte del torero español Iván Fandiño el pasado 17 de junio, se dio a conocer que toda la familia de ‘Provechito’, toro de la ganadería de Baltasar Iván, animal que lo embistió y provocó su muerte será sacrificada.

El torero pereció de una cornada durante una corrida realizada el fin de semana en un festival taurino en Aire-sur-l’Adour, cerca de la población de Pau, al suroeste de Francia.
Los médicos dijeron que Fandiño sufrió una lesión pulmonar y murió de un paro cardíaco cuando era trasladado a un hospital.

La decisión de sacrificar a la estirpe de ‘Provechito’ se basa en una ley que afirma que la agresividad del animal se transmite de forma genética. 

¿Uno se pregunta y qué culpa tienen las madres de los toros? Según los taurinos dirían ‘toda’: cuando un toro mata a un torero el ganadero está obligado a sacrificar a la madre del animal y a toda su descendencia.

Según la creencia, las características físicas del todo se heredan del padre, mientras que la personalidad se hereda directamente de la madre.

El sacrificio en cuestión debe ser encabezado por el dueño de la granja, aunque en la realidad la práctica dependerá de la decisión del ganadero.


Muerta la vaca, se acabó la raza.




Escrito por: Diego Velázquez R.