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Fieles católicos de Chiapas huyen con sus santos a otras iglesias por los daños en los templos



Unos dos mil feligreses sacaron de la parroquia de San Bartolomé a dos de sus santos sagrados y los trasladaron a otra iglesia católica, luego de que el sismo dejara daño severos en la infraestructura del templo del santo patrono del pueblo.

“Los Principales”, un grupo de indígenas de la tercera edad, algo así como un consejo de ancianos, responsables de la custodia de la parroquia de esa iglesia del siglo XVII, bajaron de sus nichos a sus santos Jesús de Nazareth y el Santo Entierro, para iniciar una procesión en las calles del pueblo y llevarlas a otro templo católico.

Tras la bajada de sus nichos y cambiarles las prendas de vestir, donde no se permiten la presencia ni la labor de las mujeres, los ancianos salieron de la iglesia principal del pueblo que tras el sismo del pasado jueves 7 de septiembre quedó severamente dañada en toda su infraestructura.

Con música de tambor y pito, cohetes, rezos y cantos, los hombres y las mujeres de este pueblo indígena, peregrinaron por varias calles hasta llegar a la iglesia de San Sebastián, donde depositaron a sus dos emblemáticos santos sagrados.

El Santo Patrono, San Bartolomé, no fue removido de su nicho y fue el único que quedó en la iglesia dañada, pues temen que sacarlo de ese lugar podría traer un mayor cataclismo para el pueblo como sequía o alguna otra tragedia.

La Iglesia de San Bartolomé es una de las iglesias que resultaron dañadas por el sismo de 8.2 grados, las otras son la de El Calvario, El Señor del Pozo, la Virgen del Carmen y San Pedro, la mayoría con más de 100, 200 y 300 años de antigüedad, consideradas todas monumentos históricos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El pasado martes, el consejo de ancianos llegó a Tuxtla Gutiérrez para pedir apoyo a las autoridades estatales y de protección civil, para que evalúen los daños en sus templos, sin embargo, por ahora lo que más preocupa y ocupa a las autoridades son las condiciones en las que viven miles de damnificados.

La mayoría de los templos sufrieron daños en sus campanarios, como la de El Calvario que perdió toda esa estructura. Otras más, la iglesia del Carmen, se ha seguido agrietando con las más de dos mil réplicas del sismo del jueves 7.