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La señora Ana prestó su casa para labores de rescate y le robaron todo lo que tenía



“Esculcaron las cosas a mis hijos y mis cosas y se llevaron todo lo de valor: ropa, dinero, tenía dos cochinitos llenos, uno de billetes y otro de monedas”

La señora Ana Contreras fue desalojada de su casa luego del terremoto —pese a que no presentaba daños—, esto debido a que estaba junto a un laboratorio que colapsó en el número 282 de la calle Puebla, en la colonia Roma.

Al confiar en la presencia de las autoridades, como policías, Ejército y Marina, la mujer de 60 años prestó su patio como centro de trabajo. A ella no la dejaron regresar a su casa hasta el pasado lunes, en donde descubrió que ésta había sido saqueada.

“Había en el suelo cajones de la cocina, de las recámaras; esculcaron las cosas a mis hijos y mis cosas y se llevaron todo lo de valor: ropa, dinero, tenía dos cochinitos llenos, uno de billetes y otro de monedas, ambos los rompieron y vaciaron… estoy desconcertada”, le contó a El Financiero.

Con ello, este es el primer caso de robo registrado por la Procuraduría de la Ciudad de México en propiedades ubicadas en la zona de emergencia por el terremoto de magnitud 7.1 registrado el pasado 19 de septiembre.

De acuerdo con el titular de la procuraduría, Edmundo Garrido, sus registros apuntan a que ya tienen una personas detenida por estos hechos, al asegurar que se trata de una persona que se hacía pasar como rescatista.

La señora Ana contó que no se dio cuenta del momento en que saquearon su casa, pese a que se ha mantenido constantemente a unos 50 metros del lugar en donde se estaban retirando los escombros del laboratorio.

“Yo sé que hay mandos en este lugar, por eso nunca desconfíe, se supone que no dejan entrar a nadie que no esté autorizado, y ahora resulta que no hay quien responda por los hechos”, criticó, mientras dijo que ya acudió a la Fiscalía de Cuauhtémoc, en donde iniciaron la carpeta de investigación CI-FCH/CUH-5/UI-2 S/D/02301/09-2017 por el delito de robo a casa-habitación sin violencia.

“Se trata de acciones que desde el punto de vista moral no tiene nombre, la gente que lo cometió no tiene vergüenza, cometer este tipo de actos en medio de la tragedia que vivimos”, se lamentó la mujer.