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Pastor deja morir a sus feligreses entre los escombros



Atzala, Puebla.-Tres familias enterradas entre los escombros de la Iglesia de Santiago Apóstol clamaban por ayuda tras el sismo que provocó que la cúpula les cayera encima. Su sacerdote, al ver la polvareda, salió corriendo del lugar, se subió a su carro y se retiró.

Quienes estaban en el parque, a un costado del templo, al observar que el recinto religioso se desplomó empezaron a correr y pedir refuerzos para rescatar a los lesionados.

El joven Lorenzo, uno de los testigos, a diferencia del sacerdote corrió a ayudar, narró Romel Campos Ojeda, un niño de 10 años que cursa el cuarto año de primaria.

El niño relató que después de salir de clases se fue al parque a jugar y vio como el templo de derrumbaba. “Estaban gritando: Ayuda, ayuda…yo empecé a chillar y luego vimos que los cables de tensión estaban ahí tirados y pensé ¿por qué no pasa esto?”.

Los señores que estaban ahí empezaron a correr y decían: “Apúrate ven a ayudar”.

¿Estaban pidiendo ayuda y tú viste salir a alguien?, se le preguntó al menor.

“Al sacerdote, solo se fue así. Se metió a su coche y se fue”, confirmó el menor.

Néstor Cuautle Xicale se encontraba oficiando el bautizo de la hija menor de la familia Torres García, cuando de pronto comenzó a temblar y la iglesia se derrumbó.

Aunque en un principio se reportó que el único sobreviviente era el sacerdote, después se sabría que Ismael, el padre de la niña que iba ser bautizada también sobrevivió, pero murió su esposa Manuela, además de sus hijas María de Jesús y Elideth (la niña del bautismo).

La familia Flores Villanueva, padrinos de la niña, también murieron, junto con sus dos hijas.
También perdieron la vida la madre de la madrina y la hija de esta.

De la familia del padrino murieron su madre y su hermana.

Tampoco logró sobrevivir un invitado de la familia que venía de Chiautla de Tapia, de dónde era originaria la mamá de la niña bautizada.