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Diputados autorizaron inmediatamente reparar la fachada de la Cámara con un costo de 19 millones



Un mural de 12 toneladas será reparado por una empresa que ya ha trabajado en el Palacio de Bellas Artes, la Biblioteca Central de la UNAM, entre otros edificios históricos

Por la restauración, reforzamiento y limpieza del Escudo Nacional de bronce y el mural “Pluralismo político” que adornan la fachada de la Cámara de Diputados se tendrán que pagar casi 19 millones de pesos, dinero que saldrá del bolsillo de todos los mexicanos.

Para estas reparaciones, en la cámara lanzaron una licitación pública para llevar a cabo la restitución de la apariencia cromática, revisión y su reforzamiento estructural, así como el aseguramiento de cada placa de bronce del mural debido a que es el punto de acceso principal al recinto legislativo de San Lázaro.

Quien se llevó el contrato para estas adecuaciones fue la empresa Sackbé, S.A. de C.V., misma que de acuerdo con fuentes de Comunicación Social, reunió todos los requisitos técnicos, administrativos, legales y económicos, quienes para la restauración cobrarán 18 millones 959 mil pesos.

Esta empresa se especializa en la restauración de edificios artísticos e históricos, y ha participado en la restauración del Monumento a la Revolución, el exconvento de San Agustín, el Banco de México, el Palacio de Bellas Artes, el Palacio Postal, el Panteón de San Fernando, el Teatro de los Insurgentes, el Palacio Nacional, el Museo Nacional de Arte, el Archivo General de la Nación, la Biblioteca Central de la UNAM y el Parque México, entre otros.

El deterioro que ha sufrido con el tiempo

El Palacio Legislativo de San Lázaro fue inaugurado el 1 de septiembre de 1981, por el entonces presidente priista José López Portillo. Así, a 36 años de su apertura, dicho recinto ha sido dañado por el viento, el tiempo y los fuertes sismos que han dañado a la capital de la República, por lo que gran parte de las placas de bronce, que conforman el mural, presenten un considerable deterioro en su estructura y componentes, así como oxidación. Los tornillos se han aflojado y los soportes extras que se le colocaron también se debilitaron, tal como lo informó El Universal.

Lo anterior representa un riesgo para los trabajadores y visitantes de la cámara, ya que la obra de la fachada pesa 12 toneladas y está compuesta por paneles que podrían venirse abajo. Además tiene piezas desfasadas, tornillería desgastada y hay desprendimiento de placas de mármol, lo que “representa un peligro latente para la integridad física de las personas que utilizan estas instalaciones”, señalan en el diagnóstico de la obra.