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El papa Francisco recibe de regalo un Lamborghini y lo subastará



Ciudad del Vaticano, (AFP) - El papa Francisco recibió este miércoles como regalo un modelo especial de automóvil de la lujosa marca Lamborghini, de color blanco, que será subastado para financiar cuatro proyectos humanitarios, informó el Vaticano.

El pontífice argentino bendijo el deportivo, una edición única del modelo "Huracán" y firmó con su nombre el capó ante los directivos de la marca presentes en el Vaticano.

El automóvil, que el papa argentino conocido por su sobriedad jamás utilizará el auto, será subastado por la casa Sotheby's.

Está valuado en 4.5 millones de pesos

El precio del modelo Huracán de Lamborghini ronda los 200.000 euros, pero se espera que el bólido papal sea adquirido por una cifra más alta.

El papa dispuso que con ese dinero se financie un proyecto de reconstrucción de viviendas, lugares de culto e infraestructuras públicas en la llanura de Nínive, en Irak, para ayudar a los cristianos que han tenido que huir por la guerra a recuperar "sus raíces y su dignidad", según indicó la Santa Sede.

El Lamborghini papal subvencionará también a una asociación italiana que ayuda a las víctimas de las redes de la prostitución, así como a dos asociaciones italianas activas en África, entre ellas un grupo internacional de cirujanos.

Francisco, que suele recibir obsequios curiosos, ya había subastado en el pasado con fines caritativos una moto Harley Davidson que le regalaron.

El Papa Francisco prohíbe venta cigarros en el Vaticano

Por orden del Papa Francisco, a partir del año 2018 las tiendas y los negocios ubicados dentro del territorio del Estado Vaticano dejarán de vender cigarrillos a sus empleados, informó el portavoz de la Santa Sede, Greg Burke.

El motivo es muy simple: "la Santa Sede no puede cooperar con una práctica que perjudica claramente la salud de las personas”, explicó en una declaración oficial.


Agregó que, según la Organización Mundial de la Salud, cada año el tabaco es la causa de más de siete millones de muertes en todo el mundo.

A pesar de que los cigarrillos vendidos, a precio descontado, a los empleados y pensionistas del Vaticano sean una fuente de ingresos para la Santa Sede, ningún beneficio puede ser legítimo si pone en peligro la vida de las personas”, añadió.

 Hasta ahora, era una costumbre entre los trabajadores vaticanos la compra de cartones de cigarrillos de diversas marcas del mundo tanto en el supermercado de la Santa Sede, conocido como la “Annona”, como en otros puntos de venta ubicados dentro de los Jardines Vaticanos.