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Peña Nieto ganó con el voto de las mujeres, pero es el sexenio más violento para ellas



  1. Suena paradójico decirlo, pero es verdad. La mayoría de los votos que recibió EPN para convertirse en Presidente de México provinieron de las mujeres. Él prometió que este sexenio sería de oportunidades y bienestar para la mujer, que trabajaría por su seguridad y por la de sus hijos, que vivirían mejor.

Pero no fue así. Sucedió todo lo contrario, un sexenio donde la mujer se ha convertido en la principal víctima de la delincuencia, del machismo y de la misoginia. Un sexenio que se ha pintado de rojo para la mujer, un sexenio que le ha arrebatado la vida a miles, incluidas en ellas niñas y adolescentes que después de haber sido ultrajadas sexualmente, simplemente aparecieron en un paraje solitario.

Un total de 2 mil 813 mujeres fueron asesinadas en 2016, cifra 18 por ciento más alta a la registrada un año antes y la más elevada en 27 años, según estadísticas del Inegi dadas a conocer ayer.

Hasta 2016, los años con más homicidios de mujeres fueron 2012 y 2011, con 2 mil 764 y 2 mil 693.

"La violencia contra las mujeres es un problema de gran dimensión y una práctica social extendida en todo el País", alertó ayer el Instituto al presentar sus estadísticas a propósito del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Colima, Guerrero, Zacatecas, Morelos, Michoacán, Guanajuato, la CDMX y Tabasco tuvieron el año pasado la tasa más alta de homicidios de mujeres desde 1990.

ONU-Mujeres reportó a su vez que los municipios con más homicidios en 2016 fueron Acapulco, Tijuana, Juárez, Victoria, Ecatepec, Chihuahua, Naucalpan, Iztapalapa, Culiacán y Gustavo A. Madero.
En 2016, 36 de cada 100 mujeres asesinadas murieron por estrangulamiento, ahorcamiento, sofocación, ahogamiento, sumersión o por objeto punzocortante. Otro 43 por ciento falleció por arma de fuego.

"Los datos muestran que las mujeres son asesinadas con mayor violencia y saña, utilizan medios que producen mayor dolor, prolongan su sufrimiento antes de morir y sobre todo conlleva la fuerza corporal para someterlas", reportó el informe.

Según el diagnóstico de la agencia internacional, realizado con datos del Inegi y el Consejo Nacional de Población, las agresiones mortales contra las mujeres en las últimas tres décadas alcanzaron niveles nunca antes vistos.
Expone que en 2007 la tasa de defunciones se redujo a la mitad respecto a 1985 -año desde el que se tiene registro-, al pasar de 3.8 muertes por cada 100 mil mujeres a 1.9.

Sin embargo, entre 2007 y 2012 hubo un repunte de la tasa de feminicidio de 138 por ciento.

"No solamente se perdió el avance que se había alcanzado en los 23 años anteriores, sino que, además, se alcanzaron niveles nunca antes registrados", indica el documento.

De acuerdo con ONU-Mujeres, entre 2013 y 2015 se observó una moderada disminución de esta tasa, al bajar de 4.6 a 3.8; sin embargo, en 2016 volvió a incrementar, ubicándose en 4.3 muertes por cada 100 mil mujeres.

"La violencia contra las mujeres es muy grave y está muy invisibilizada por el contexto de violencia generalizada en el País", comentó ayer Tania Reneaum, directora de Amnistía Internacional (AI) México.

En 2017 se han agudizado las agresiones a mujeres.

En las últimas semanas ocurrieron distintos homicidios cometidos con extrema violencia. Por ejemplo, el 1 de septiembre fue encontrado el cuerpo degollado de Pamela Salas en un hotel de Tlalpan, y el 17 de noviembre una modelo venezolana identificada como Génesis fue hallada muerta en un hotel en la Delegación Venustiano Carranza.

El cuerpo de la mujer estaba desnudo, amarrado de pies y manos y con un lazo alrededor del cuello; también presentaba golpes en rostro, vientre y piernas.

María de la Luz Estrada, coordinadora del Observatorio Nacional del Feminicidio, consideró que el problema es grave no sólo por el alza de los asesinatos, sino por la brutalidad con que se cometen.

"Está claro. Es visible que está aumentando (el homicidio contra mujeres), pero lo que nos está preocupando es la brutalidad como son privadas de la vida las mujeres.

"Además, hay un patrón que la autoridad no quiere reconocer", indicó la activista.

De acuerdo con el Observatorio, en los primeros siete meses de 2017 documentó 797 feminicidios en 13 estados.