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La nueva moda es comer tortillas hechas a mano en México



Tras muchas décadas de preferir las tortillas elaboradas con ayuda de la tecnología, en los últimos meses, las familias mexicanas regresaron a consumir las tortillas que son hechas a mano en comal y a fuego, de tal forma que resurge su oferta en restaurantes y tortillerías caseras o en mercaditos.

En las principales ciudades del país se ha detonado un boom de negocios que ofrecen a los hogares (por lo regular de clase media) tortillas hechas a mano, que pueden ser de maíz azul o incluso elaboradas con ingredientes adicionales al maíz como el germen, ajonjolí u otros granos.

A principios del siglo pasado se inventó la tortilladora de aplastón para sustituir el torteado y lo más importante apareció después la máquina automática. Sin embargo, en la actualidad abarrotes, tianguis, mercados y en casas se ofrece tortilla hecha a mano para el beneplácito de los comensales.

Es así como las cocineras rescatan la tradicional tortilla de maíz hecha en comal, una tras otra y frente al cliente que antes de degustarla observa y se le hace agua la boca pensando en el disfrute de este alimento tan importante para la gastronomía mexicana.

La tortilla de maíz tiene un origen precolombino y se consume como acompañante de los alimentos, de tal forma que ha sido empleada en la dieta del mexicano desde épocas muy remotas de norte a sur por todo el país.

Para realizarla, las tortilleras toman una bola de masa y al aplastarla en una tortilladora o a mano torteándola del dan una forma circular, que posteriormente se pone en un comal para su cocción a fuego ya sea de gas, carbón o leña.

Lo importante es que a pesar de los cambios que ha tenido la gastronomía mexicana con la adopción de otras culturas sigue el gusto por este sano alimento, ya que además la tortilla de maíz aporta al organismo.