Diputado priista renunció a su partido porque Enrique Ochoa le dió senaduría a hija de Beltrones



El político sonorense Antonio Astiazarán Gutiérrez, quien se desempeñara hasta ayer jueves como jefe de la oficina de Sedesol, renunció al PRI mediante una carta enviada al dirigente nacional Enrique Ochoa Reza a quien tachó de desapego a los “valores de la democracia y justicia social”.

Además, condenó: “Su dirigencia será recordada por exigirle más requisitos para ser candidato a un militante que a un simpatizante”, en alusión al aspirante presidencial José Antonio Meade, quien no se encuentra afiliado al Revolucionario Institucional pero lo representa en la coalición “Todos por México”, junto al Verde Ecologista y Nueva Alianza (Panal).

En la misiva, el también exdiputado federal señaló que, con “textos infantiles e incrédulos”, se le negó participar en la contienda interna para conseguir un lugar en la fórmula priista que disputaría las dos curules disponibles para representar a Sonora en el Senado de la República.

“Al cerrárseme la puerta, se le negó también el derecho de expresarse a miles de sonorenses”, consignó en el escrito.

Luego se preguntó: ¿Por qué impedir el voto libre y secreto de los militantes? ¿A qué le teme la dirigencia? Enseguida, reprochó: “En la búsqueda de imponer respeto y sumisión a sus decisiones, la dirigencia nacional buscó demostrar poder, pero perdió autoridad”.

La oportunidad que se le negó el 6 de febrero a Astiazarán Gutiérrez se le concedió a Sylvana Beltrones, hija del exgobernador sonorense Manlio Fabio Beltrones y al alcalde de Hermosillo con licencia, Manuel Ignacio Acosta, quien fue señalado de desviar 447 millones de pesos mediante la estrategia financiera, bautizada como “Estafa Maestra”.

Este mismo viernes se tiene programado que mediante una laxa convención estatal de delegados se valide la fórmula senatorial Beltrones-Acosta.

De acuerdo con la circular, Antonio Astiazarán militó en el PRI durante 30 años y bajo esas siglas logró convertirse en alcalde de Guaymas (2006-2009), fue dos veces legislador federal en la 59 y 62 Legislatura, así como ostentó un sinnúmero de cargos en el Ejecutivo sonorense desde el año 2000.

“Presento mi renuncia irrevocable al PRI. Lo hago con mucho sentimiento, pues la militancia no tiene la culpa de su dirigencia (Ochoa Reza). Ayer como militante, y hoy como ciudadano seguiré luchando por la dignidad y el respeto de la voluntad de los sonorenses”, expresó.

Casi paralelo a su renuncia también lanzó un video de un minuto con 20 segundos en el que replica los señalamientos de la carta, donde alerta que quienes tomaron la decisión de dejarlo fuera, “desconocen el carácter de los sonorenses”, ya que confunden la virtud de ser institucional con “sumisión y obediencia”, por lo que sentencia: “Al negárseme la oportunidad desde adentro, daré la lucha desde afuera”.

Desde hace un par de semanas, columnistas sonorenses han escrito que Toño Astiazarán negocia la posibilidad de encabezar la fórmula al Senado por el PAN, que dirige el también sonorense Damián Zepeda Vidales.

Esta fusión partidista ha inconformado a varios militantes panistas porque para competir por la senaduría existen perfiles competitivos y con probada trayectoria partidista, entre los que destacan: al actual alcalde Nogales, Cuauhtémoc Galindo, y el coordinador de bancada en el Congreso local, Luis Serrato.