Sujeto de 22 años mató a su novia psicóloga de 32



Mexicali, Baja California.- El asesinato de Delia Isabel es el primero en ser catalogado por la PGJE de Baja California como feminicidio, luego de que sus restos fueran encontrados en diversas bolsas de basura, en una cuartería cercana a la vivienda de su homicida, el cual guardó la cabeza en un refrigerador desconectado, fuera de su domicilio.

“¿Por qué la mataste?”, preguntó un agente policíaco. “Por puta”, fue la respuesta seca y a quemarropa de Carlos Javier Arriola Díaz, joven de 22 años de edad, nacido en la Ciudad de México, crecido en Michoacán, residente en Mexicali y empleado de un ‘call center’.

El joven fue detenido por el homicidio de Delia Isabel Verdugo Machado, a quien supuestamente mató con un golpe contuso y luego descuartizó su cuerpo en seis partes que abandonó en una cuartería cercana a su vivienda, en la colonia 18 de Marzo; asimismo, guardó para él la cabeza de la joven, la cual introdujo en un refrigerador desconectado en la parte posterior de su domicilio.

Delia Isabel era egresada de psicología por la Facultad de Ciencias Humanas de la Universidad Autónoma de Baja California. Contaba con 32 años, divorciada, con dos hijos, había trabajado en el Instituto Nacional Electoral en 2016, ese mismo año ingresó a la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde era jefa de Validación de Documentos.

Sus amigos y conocidos la describen como una persona muy platicadora, tenía muchas amigas y compañeras, incluso durante la carrera se fue de intercambio. “Era a toda madre”, la denota una compañera de la universidad con quien se graduó; afirmó que tenía una buena relación con su familia, además de dedicar gran parte de su tiempo a sus hijos.

“Me platicaba que estaba muy a gusto con su novio de nombre Jonathan”, compartió otra de sus amigas, agregando que había contactado al pretendiente por medio de la red social Facebook.
“Era muy platicadora con la gente, le sacaba platica y así, no era de problemas”, expreso otra mujer cercana a la víctima.

La Procuraduría General de Justicia del Estado afirmó que entre Javier y Delia solo existía una relación de amistad. No dieron más detalles. También señalaron que fueron elementos de la Policía Estatal Preventiva quienes detuvieron a Carlos Javier, pero tampoco ofrecieron pormenores de la captura.

Cronología de un terrible hallazgo

El viernes 26 de enero de 2018, Delia Isabel les dijo a sus padres que iba a salir con sus amigas, vestía pantalón azul, botines de tacón color caramelo, una blusa de botones con estampado de triángulos, manga corta, y encima un suéter dorado.

Al no llegar a casa, su familia la reportó como desaparecida el sábado 27 de enero, fueron pocas las pistas que pudieron dar, sabían que tenía amigos, pero no pudieron identificar a Carlos Javier, finalmente iniciaron una búsqueda por redes sociales que dio pocos resultados.

El 28 de enero, vecinos de la calle Braulio Maldonado, entre Abelardo L. Rodríguez y Presa Becerra, reportaron haber escuchado gritos de una mujer, específicamente en la vivienda de Carlos Javier Arriola. Según la PGJE, al lugar acudió la Policía Municipal, sin embargo, no fueron capaces de localizar el lugar de donde provenían los gritos y se retiraron.

Pasaron 21 días sin noticias sobre Delia.

El lunes 19 de febrero se presentó un reporte en el Centro de Control, Comando, Comunicación y Cómputo (C4) de Mexicali, donde una persona alertaba haber encontrado un vehículo del cual provenía un fuerte y mal olor. El carro tenía placas sobrepuestas, pero al investigar sobre el número de serie, este coincidía con las del vehículo de Delia Isabel. En ese momento, los oficiales contactaron a la Unidad Estatal de Personas No Localizadas de la Subprocuraduría de Investigaciones Especiales.

Auxiliados por un perro entrenado, los oficiales lograron seguir el rastro de muerte desde el vehículo hasta una cuartería abandonada a pocos metros de donde fue localizado el carro. El perro detuvo su búsqueda en el inmueble abandonado, conocido como “La casa del diablo”, debido a que constantemente malvivientes realizaban fogatas en su interior.

Adentro de la vecindad, localizaron tres bolsas negras. En su interior, un torso de mujer, una pierna izquierda y en la tercera bolsa, la pierna derecha. El trabajo para deshacerse del cuerpo no había sido meticuloso, los oficiales rápidamente pudieron localizarlo.

Después de ese hallazgo, el perro siguió la búsqueda en otra dirección hasta llegar a un par de cuadras a un domicilio que fue asegurado mientras un juez otorgaba la orden de cateo, lo cual sucedió el martes 22.

Lo que descubrieron los investigadores en esa casa fue un baño de sangre. También las placas del automóvil de Delia Isabel Verdugo.

En la parte posterior de la vivienda, siguiendo un rastro de mal olor, localizaron un pequeño congelador. Estaba desconectado. Al abrirlo, los oficiales encontraron la cabeza cercenada de una mujer. Tenía frenos en los dientes.

Ni el tórax, ni las piernas encontradas pudieron ser identificados por familiares de Delia Isabel. Los restos presentaban un alto grado de descomposición. Fue necesario esperar los resultados de las pruebas de ADN para confirmar que el cuerpo pertenecía a la joven mexicalense.

Entonces, el Ministerio Público solicitó a un juez, una orden de aprensión, la cual concedió en contra del dueño de la vivienda, donde fueron localizados los restos de Delia Isabel; este era Carlos Javie